Era víspera de Navidad, el clima era caluroso, vivir en
una playa del trópico siempre resulta en noches fresas y días calurosos, pero
aquella noche hacia calor. Rodrigo paseaba por la playa, pensando en la soledad
que le acompañaba. Se detuvo un momento para contemplar el atardecer, caminó
hacia el mar, se adentró sin volver la vista atrás. Las olas lo sumergieron,
olvidó la soledad y todo aquello que lo aquejaba. En el mar flotaba ahogado,
flotaba libre.
diciembre 23, 2012
octubre 07, 2012
De día de muertos
Ingrid había preparado todo
el día una ofrenda de día de muertos en su casa, por la tarde pesaba ir al
panteón para dejar varios arreglos florales en tumbas de amigos y familiares.
Mientras tomaba un baño resbaló sobre la tina, un golpe en la nuca fue letal.
Su familia ya muerta no esperaba que ese año su visita era para quedarse con
ellos por siempre.
junio 21, 2012
De mujeres vampiro lesbianas
La sangre de Mariana corría
debajo de la puerta. Afuera, ellas lamían del suelo mientras unas a otras se
metían los dedos a la vagina. En la habitación, el hombre de la camara grababa cada
etapa del mutilamiento. Las manos. Los senos. Cómo eran devorados por los
perros. Una o dos cubetas con agua ensangrentada
quedarían de la pobre Mariana al limpiar el piso por la mañana. Los globos de
sus ojos, prendidos al tenedor del jefe de la mesa en el desayuno serán el
bocado final.
De perversiones
Pese a los minutos desde el
balazo en la frente, el culo de Alicia seguía tibio, dulce, angustiosamente
estrecho. Mientras la penetraba, el asesino le escribía maldiciones con un
marcador negro en la espalda y en las nalgas. Pero su romance no terminaría esa
noche, dejaría el cadáver en la cama dos o tres días más.
junio 20, 2012
Era realmente bella, cuerpo fino, piel blanca. Edecán los fines de
semana, estudiante universitaria de lunes a viernes. Por las noches disfrutaba
bebiendo whisky y fumando mariguana. Ocasionalmente se dejaba llevar por la
excitación del momento y compartía placeres carnales con algún hombre o mujer.
Vivía la vida a su manera, de la única forma que conocía de vivirla.
(Cualquier parecido
con alguna realidad, me cae que es pura coincidencia)
junio 19, 2012
De secuestros
Erika observaba
silenciosamente por la mirilla de la puerta, del otro lado, sus secuestradores
comentaban sobre el partido de futbol de la noche anterior. Uno de ellos, el
más gordo, se levantó del sofá, caminó hacia la cocina, abrió la puerta del
refrigerador, con gran indecisión tomó un platón que contenía algunas orejas de
personas, las metió en el horno de microondas hasta que empezaron a crujir,
salivando las tomó y las masticaba como si fuera cualquier otro tipo de carne,
los otros dos secuestradores seguían discutiendo sobre el gol anulado de
anoche. Erika seguía observando tratando de leer sus labios, una venda le
cubría gran parte de la cabeza, con los
costados ensangrentados, pensaba en que negociaban su rescate, se alejó de la puerta,
se recostó en el suelo mientras imaginaba su libertad y lo poco que le
importaba no poder volver a usar sus aretes favoritos.
marzo 28, 2012
diciembre 22, 2011
De enamoramientos
A los catorce años enamoró a su primo. A los diecisiete protagonizó un escándalo con un profesor. A los veinte un señor casado quiso suicidarse por ella. A los veintisiete se fue a vivir al mar, un día se adentró en las olas y no volvió a enamorar a nadie.
junio 26, 2011
Lluvia
Gotas se estrellan en mi frente
mis pies húmedos sobre las piedras
día gris, día negro
los pensamientos son más sinceros.
El frío me hace recordar
cosas que creí ya había olvidado,
siempre estás, siempre estarás
nubes que llueven pasado.
mis pies húmedos sobre las piedras
día gris, día negro
los pensamientos son más sinceros.
El frío me hace recordar
cosas que creí ya había olvidado,
siempre estás, siempre estarás
nubes que llueven pasado.
diciembre 28, 2010
De Fin de Año
Para su mala suerte, a Elizabeth le había tocado trabajar el 31 de diciembre, desde las 10 de la mañana esperaba que dieran las 15 hrs para salir, ya que la jornada terminaba a esa hora por ser fin de año. Cuando por fin el reloj señaló la hora de partir ella rápidamente se dirigió a una tienda departamental, buscó la lencería más sexy y la compró. Al llegar a su departamento se dio una ducha, se arregló, se puso un vestido muy sensual y salió, a las 7 de la tarde todas las personas se dirigían apresuradas a los lugares donde iban a despedir el año. Ella llegó a un bar, el ambiente era agradable, muchas parejas y chicas agradables con vestidos muy cortos o en lencería. En medio de hombres y mujeres y con un ambiente lleno de lujuria Elizabeth recibió como a ella le gusta al año nuevo.
septiembre 11, 2010
De placeres
María José caminaba por aquel edificio apresuradamente, el sonido de sus tacones rompían el silencio que a las doce de la noche acostumbra apoderarse del lugar, su minifalda dejaba ver sus hermosas piernas bien torneadas y su escote permitía imaginar unos pequeños y hermosos senos. Al llegar a la habitación 324 llamó a la puerta, un tipo bien vestido la recibió dándole un beso en la mejilla y tomándola del brazo para acompañarla adentro, en el interior cinco hombres más vestidos de etiqueta con una copa en la mano la estaban esperando, de inmediato María José los saludó con una sonrisa y recibió del último hombre un fajo de billetes. Varias cámaras de video estaban encendidas en los cuatro puntos de la habitación y conectadas en directo a la gran pantalla de plasma que adornaba la sala, uno de los tipo se acercó a María José y comenzó a tocarla, posteriormente otro se le unió besándole las piernas y poco después los cuatro restantes se abrían paso para manosearla. Uno a uno les chupó el miembro hasta que fue penetrada por cada uno, posteriormente por dos a la vez mientras pedía uno más en la boca. Las posiciones en las que la penetraron fueron diversas e inimaginables mientras ella se observaba en cada uno de los recuadros en la pantalla de plasma. Solo gritos, gemidos, palabras obscenas y humo de tabaco salía por las ventanas y por entre la puerta, y una que otra persona que pasaba solo volteaba curiosa sin imaginar lo que sucedía. Después de tres horas María José volvió a vestirse, bajó las escaleras, una persona en un auto la esperaba en la entrada del edificio, ella se acercó sonriendo y le dio un beso en la boca, le mostro el fajo de billetes, subió al auto y se perdieron en la oscuridad de la noche.
junio 01, 2010
Sonia
Sonia me observaba con cierto temor, su vestido rojo se le entallaba al cuerpo, sus caderas bien formadas se contoneaban mientras ella desesperadamente trataba de esconderse en algún rincón de aquel cuarto de azotea. Yo solamente podía mirarla, atado de pies a cabeza a una silla me era imposible moverme, el revolver justo a mis pies aún permanecía tibio después de escupir tres tiros destinados al cuerpo de Juan Carlos, el primero fue en la pierna que lo hizo caer y retorcerse en el suelo, el segundo atinó al hombro izquierdo y el tercero fue el certero, en medio de los ojos encontró lugar. -Si tuviera mejor tino me hubiera ahorrado dos balas-, me dijo Sonia asustada.
abril 20, 2010
La última en el metro
Viajo sin inmutarme. El metro contiene olores a desgracia, a tristeza, a coraje, a sexo, a mugre, a perfume Carolina Herrera, a nostalgia, a día nublado, a torta de jamón, a cebollas, a coladera, a sudor de axila, a pasado, a ella, y a la otra, y a la otra también. Nadie voltea a verme y sin embargo yo veo a todos. Gestos, caras, risas, miradas, palabras. Una muchachita de buen cuerpo sube a vender discos, pone play a su reproductor portátil y suenan pedazos de canciones, a nadie le interesa lo que vende pero muchos están interesados en su cuerpo, observan sus pequeños senos casi perfectos bajo una playerita blanca, también admiran su trasero cubierto por una tela gris ajustada. Un ciego pasa junto a mí pidiendo monedas a cambio de chicles, se abre paso casi a empujones. Otra persona canta una ranchera con un acordeón mientras un niño de unos seis años nos pide monedas a cada uno. El recorrido casi llega a su fin, solo faltan tres estaciones. En la penúltima parada una mujer hermosa aborda, pelo negro y lacio, pantalón entallado negro a la cadera, botas negras de tacón alto, blusa negra muy femenina, toma asiento con la mirada baja. Me enamoro, casi todos los días me enamoro en el metro, pero esta vez hay algo especial. La mujer levanta la mirada y me encuentra, yo no puedo esquivarla, es realmente hermosa. En la última estación ella se levanta, salimos por la misma puerta, al pisar el andén me toma del brazo y me sonríe, me conduce hacia el final del andén. Bajamos hacia las vías, no puedo dejar de verla, me tiene enloquecido y acepto todos sus movimientos. De pronto un ruido me hace voltear hacia delante, el tren no pudo frenar. Minutos después la estación se llena de gente, policías y paramédicos se abren paso entre la gente. Mi cuerpo entre las vías quedó inmóvil. La mujer de negro se aleja por el túnel, nadie la nota.
febrero 15, 2010
El regreso
Los cuerpos se descomponían bajo el sótano, no había suficiente tierra como para cavar una tumba, solo podía ocultar lo que se podía. Mi casa estaba a fuera de la ciudad, a causa de mi soledad nunca me relacioné con nadie así es que nadie me visitaba, nadie podía oler aquel hedor dentro de la casa, yo ya me había acostumbrado a él, además las ratas roían y ayudaban a que los cadáveres se desintegraran más rápido. Aún conservaba en el refrigerador un par de hígados y tres pulmones, pensaba cocinarlos hoy para cenar, tal vez unos vegetales complementarían el platillo. Mientras ponía dentro de una olla los pulmones ennegrecidos pensaba en ella, fue entonces cuando tocó la puerta, abrí y la vi ahí parada, a pesar de los años seguía igual, esa miraba que me encantaba me observaba de la única manera que yo conocía, sus ojos expresaron mil sentimientos, su pelo despertó en mi aquellos recuerdos, su piel cuando apenas atiné a saludarla y darle un beso en la mejilla me recordó aquellas apasionadas noches. Me encontraba realmente sorprendido, pensé que nunca la volvería a ver, no podía pronunciar ni articular palabras, mi nerviosismo aumentó, recordé lo placentero que era mirarla, volví a ser feliz simplemente al sentir su mirada en la mía. No sabía el motivo de su llegada y no me interesaba, simplemente estaba ahí, lo que siempre había deseado: que ella regresara algún día. Ahora era para mí, había vuelto y sería para siempre, nunca jamás volvería a dejarme, la abracé y le clavé una daga en la espalda, solo un quejido escuché cerca de mi oído, la aparté y sentí su mirada de pánico, me besó con su último suspiro.
enero 08, 2010
El año pasado
El año pasado, en alguna parte del planeta, un rayito de luz solar terminó su viaje de ocho minutos a la Tierra y se detuvo en las hojas de una caña de azúcar. Misteriosamente, esa azúcar fue a dar al té que tomo por la mañana. En mi desayuno, bebí a sorbitos la luz solar del año pasado. Ahora, esta comienza a alimentar mis viejos músculos. Ya oscureció, y me dirijo a casa en mi bicicleta. La luz solar transformada en fuerza muscular de pronto se convierte en energía de pedales, luego en tirón de cadena, en giro de rueda, en calor de filamento y, finalmente, desde el faro, ¡en luz otra vez!.
Malcolm Wells
Enviromental Action Bulletin
diciembre 16, 2009
Diciembre
------------
En vísperas de Navidad el empleado de una tienda de electrodomésticos preparaba todo para entrar esa noche a la casa de su jefe. -Va a pagar el cabrón, hacerme trabajar todo el puto año sin descanso como pendejo, aguantando sus malos tratos, va a pagar por tratarme así-. La noche era fría, la calle estaba vacía, los perros ladraban delatando su presencia. -Maldito Sr. González, no sabe lo que le espera al cabrón!-. Mientras caminaba buscaba la casa de su jefe y no se percató de un enorme bache en el pavimento. No tuvo tiempo de sacar las manos de su sudadera para amortiguar el golpe, la navaja se le undió en las entrañas tan rápido que no se dió cuenta de lo sucedido. -Maldito, maldito Sr. González!-. La noche transcurría por aquella calle y las maldiciones se apaciguaron poco a poco. Los perros ladraron hasta el amanecer.
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Luna nueva, viento incesante, agua congelada, besos gélidos, caricias torpes.
noviembre 16, 2009
De soledades
octubre 09, 2009
De recuerdos
septiembre 29, 2009
De pasiones inesperadas
agosto 18, 2009
De pendejadas
La tarde era lluviosa, triste, tal vez melancólica. Monica caminaba bajo la lluvia por una calle vieja, de esas que aún tienen piedras en lugar de asfalto. Sus tacones se atoraban en aquel pedregal.
La ví venir hacia mí, su mirada apagada, su pelo aplacado por la lluvia, su piel mojada. Tomé mi paraguas y la resguardé de la lluvia, tuve deseos de besarla, de lamer sus mejillas empapada pero me contuve. Abrí la puerta del auto para que ella entrara en él, se acomodó su corto vestido mientras cruzaba las piernas.
Me entristecía verla así, derrotada, golpeada por las injusticias de la vida, a pesar de su tristeza seguía siendo hermosa. Me distraje observando sus piernas y no ví el semáforo en luz roja, otro auto nos golpeó, después no recuerdo lo sucedido.
*****
-No mames-, me dijo el Chino, -¿esas pendejadas escribes?-. No supe que responder, me limité a decir que sí. –Mta, pensé que escribías algo más acá, más chido-. Releí lo que había escrito y contesté –A mí no me parece tan malo-.
*****
Monica seguía sin creerlo, ella había salido solo con algunas lesiones leves de aquel accidente, su mirada era ahora de gratitud, estaba bien, viva. Yo, aletargado en la cama solo podía observar parte de mi cuerpo mutilado. El dolor en mi cabeza era insoportable, mientras agonizaba bajé la mirada hasta sus piernas, seguían siendo hermosas.
*****
Chale, el Chino tiene razón ¿estas pendejadas escribo?, lo bueno que no me dedico a esto.
La ví venir hacia mí, su mirada apagada, su pelo aplacado por la lluvia, su piel mojada. Tomé mi paraguas y la resguardé de la lluvia, tuve deseos de besarla, de lamer sus mejillas empapada pero me contuve. Abrí la puerta del auto para que ella entrara en él, se acomodó su corto vestido mientras cruzaba las piernas.
Me entristecía verla así, derrotada, golpeada por las injusticias de la vida, a pesar de su tristeza seguía siendo hermosa. Me distraje observando sus piernas y no ví el semáforo en luz roja, otro auto nos golpeó, después no recuerdo lo sucedido.
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-No mames-, me dijo el Chino, -¿esas pendejadas escribes?-. No supe que responder, me limité a decir que sí. –Mta, pensé que escribías algo más acá, más chido-. Releí lo que había escrito y contesté –A mí no me parece tan malo-.
*****
Monica seguía sin creerlo, ella había salido solo con algunas lesiones leves de aquel accidente, su mirada era ahora de gratitud, estaba bien, viva. Yo, aletargado en la cama solo podía observar parte de mi cuerpo mutilado. El dolor en mi cabeza era insoportable, mientras agonizaba bajé la mirada hasta sus piernas, seguían siendo hermosas.
*****
Chale, el Chino tiene razón ¿estas pendejadas escribo?, lo bueno que no me dedico a esto.
julio 02, 2009
Pollo
Pollo tenía frío por las noches, así que le hice una casa con el cartón de la caja de mi gabacha, la puse bajo la escalera. Por las mañanas se despertaba muy temprano, entraba a mi cuarto y me picoteaba los sueños hasta devorarlos por completo, solo así me despertaba. Le daba de comer granos de arroz con whisky, siempre terminaba el whisky antes que yo. Por las tarde solíamos salir a caminar cuando el sol ya no pegaba de golpe, me encabronaba cuando se echaba a correr y perseguía a los gatos del barrio, a veces los lograba alcanzar y les sacaba los ojos a puros picotazos, los gatos nomás salían maullando y chocando con todo mundo. Una vez una vecina me amenazó diciéndome que si volvía a dejar salir a mi pollo lo iba a matar, como era una vecina algo violenta decidí matarla antes de que ella matara a mi pollo. Por la noche trepé hasta su ventana, fue fácil ya que tiene una gran reja pegada a su pared tapizada de enredaderas, debido al calor dormía con la ventana abierta, sin hacer ruido entré a su recámara, la vi dormida profundamente, saqué un alfiler de mi bolsillo y le piqué la yugular, un hilo de sangre comenzó a bajar por su cuello hasta manchar las sábanas blancas, ella no despertó, mejor, así morirá lentamente hasta el amanecer.
El día en el que pollo cumplió un año fue especial, salí temprano a comprar un pastel de elote y una botella de whisky “Jack Daniel’s”, cuando regresé pollo estaba metido en el fondo de su caja, al sacarlo le ví la mirada perdida, estaba temblando y se convulsionaba, comenzó a aletear y sin querer lo dejé caer, en el suelo comenzó a revolcarse y retorcerse, de pronto se calmó, pensé que había muerto, lo tomé y me di cuenta de que las plumas se le caían, parecía que estaba muerto y se desintegraba, pero sus alas comenzaron a crecer, la piel se le hizo escamosa como la de las patas, le salieron cuernos y grandes picos de hueso cobre la espalda, sus alas crecieron el doble de su cuerpo, la cola igual le creció y al final de esta una púa venenosa la adornó, pollo se había convertido en una quimera, cuando terminó la transformación se estiró como si se desperezara, de un salto salió por la ventana y se alejó volando.
El día en el que pollo cumplió un año fue especial, salí temprano a comprar un pastel de elote y una botella de whisky “Jack Daniel’s”, cuando regresé pollo estaba metido en el fondo de su caja, al sacarlo le ví la mirada perdida, estaba temblando y se convulsionaba, comenzó a aletear y sin querer lo dejé caer, en el suelo comenzó a revolcarse y retorcerse, de pronto se calmó, pensé que había muerto, lo tomé y me di cuenta de que las plumas se le caían, parecía que estaba muerto y se desintegraba, pero sus alas comenzaron a crecer, la piel se le hizo escamosa como la de las patas, le salieron cuernos y grandes picos de hueso cobre la espalda, sus alas crecieron el doble de su cuerpo, la cola igual le creció y al final de esta una púa venenosa la adornó, pollo se había convertido en una quimera, cuando terminó la transformación se estiró como si se desperezara, de un salto salió por la ventana y se alejó volando.
junio 19, 2009
De lunas llenas
Sus ojos se cerraron lentamente, en aquel oscuro lugar daba igual tenerlos abiertos que cerrados pues la penumbra impedía ver. Encerrado en su clóset pensaba en echarle llave a la puerta pero estaba tan concentrado en disfrutar aquellas sensaciones que olvidó hacerlo, escuchaba su propia respiración, sus latidos, hasta podía escuchar también cómo le crecían las uñas y el pelo. La luna comenzaba a colocarse en el cenit cuando se percató de su total transformación, no pudo contenerse y escapó de su autoencierro, mató y descuartizó a su novia que angustiada lo esperaba en la sala. Al día siguiente despertó desnudo bajo la mesa de la cocina, ensangrentado se dirigió a la sala y al ver lo que quedaba de ella volvió a jurar que en la próxima luna llena ahora sí le pondría llave al clóset de madera.
mayo 04, 2009
De lluvia y de muerte
abril 07, 2009
De celos fortuitos
Mientras Mercedes dormía Laura la observaba. Lamentaba verla en ese estado después del accidente, en coma, muerta en vida. La habitación del hospital era deprimente, las paredes blancas reflejaban soledad, lo único que había en la pequeña habitación era una cama incómoda y Mercedes en ella.
El día era bello, cielo gris, nubes mas grises aún, había cesado la tormenta y todo olía a mojado. Mercedes decidió dar un paseo por la colonia, se abrigó bien y salió de su casa, sus botas negras brincaban entre charcos y hojas humedecidas en el pavimento, el viento frío levantaba su cabello mientras ella caminaba, le agradaba salir después de la lluvia. Al cruzar la calle no se percató que un carro venía hacia ella a gran velocidad, el golpe la hizo volar y caer inconsciente a un costado.Laura no soportó enterarse aquella tarde que su esposo la engañaba. Al ver las fotografías que el detective le había conseguido, un ataque de celos y rabia se apoderó de ella, quería buscar a Fernando para golpearlo hasta matarlo. Salió apresurada de la oficina del detective, subió a su auto y comenzó a manejar apresuradamente y sin precaución alguna, cerca de la esquina no vio a aquella muchacha cruzar la calle y sin más ni más la arrolló.
Laura decidió terminar con su angustia, tomó una almohada y la colocó sobre el rostro de Mercedes que dejó de respirar poco a poco sin inmutarse. Pudo salir del hospital sin que nadie se diera cuenta de su asesinato. Al llegar a su casa vio a su marido preocupado, Laura le dijo lo que había hecho, ya no había otra.
El día era bello, cielo gris, nubes mas grises aún, había cesado la tormenta y todo olía a mojado. Mercedes decidió dar un paseo por la colonia, se abrigó bien y salió de su casa, sus botas negras brincaban entre charcos y hojas humedecidas en el pavimento, el viento frío levantaba su cabello mientras ella caminaba, le agradaba salir después de la lluvia. Al cruzar la calle no se percató que un carro venía hacia ella a gran velocidad, el golpe la hizo volar y caer inconsciente a un costado.Laura no soportó enterarse aquella tarde que su esposo la engañaba. Al ver las fotografías que el detective le había conseguido, un ataque de celos y rabia se apoderó de ella, quería buscar a Fernando para golpearlo hasta matarlo. Salió apresurada de la oficina del detective, subió a su auto y comenzó a manejar apresuradamente y sin precaución alguna, cerca de la esquina no vio a aquella muchacha cruzar la calle y sin más ni más la arrolló.
Laura decidió terminar con su angustia, tomó una almohada y la colocó sobre el rostro de Mercedes que dejó de respirar poco a poco sin inmutarse. Pudo salir del hospital sin que nadie se diera cuenta de su asesinato. Al llegar a su casa vio a su marido preocupado, Laura le dijo lo que había hecho, ya no había otra.
abril 01, 2009
El por que de tus silencios
marzo 05, 2009
Final felíz
Mientras el asesino la despojaba de su vistoso vestido sacaba de su bolsillo una navaja, Marta estaba asustada pero en el fondo le complacía que un extraño la poseyera de brutal manera, la contuvo contra la pared mientras le manoseaba los senos, se bajó el cierre del pantalón y le hizo a un lado la tanga de encaje negro, sacó su miembro erecto clavándoselo sin compasión alguna, Marta simplemente cerró los ojos y se dejó penetrar salvajemente. El asesino cortó con la navaja el cuello de Marta, la sangre emanó incontenible al igual que su semen dentro de ella. Marta se desvaneció, cuando yacía en el suelo sólo una sonrisa se le dibujó en el rostro.
marzo 02, 2009
Dos minutos para la media noche
febrero 01, 2009
De ángeles que dejan de ser gusanos
diciembre 28, 2008
De despedidas para siempre
diciembre 18, 2008
De pecados
diciembre 15, 2008
Fin de año 2008
Otro fin de año, otro fin de ciclos, nuevas oportunidades, otras que ya se fueron para nunca mas volver. Esta vez será diferente, este fin de año es especial "porque te tengo y no", esta vez no dejaré cartas sin enviarte, ni libros sin leer, sin besos que darte, esta vez quiero que sea diferente. Voy a encontrarte, dame el mapa que te localiza, deja la ventana abierta...
Despido este año con una mega rola de Pink Floyd.
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2009!!!
WISH YOU WERE HERE
So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
Blue skies from pain.
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
Did they get you to trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
Did you exchange
A walk on part in the war,
For a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found
The same old fears.
Wish you were here.
Despido este año con una mega rola de Pink Floyd.
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2009!!!
WISH YOU WERE HERE
So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
Blue skies from pain.
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
Did they get you to trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
Did you exchange
A walk on part in the war,
For a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found
The same old fears.
Wish you were here.
De inviernos fríos
diciembre 11, 2008
noviembre 10, 2008
septiembre 03, 2008
febrero 21, 2008
Fidelidad
No recuerdo tus sueños
ni esa vaga idea que tenías sobre la libertad
o esa melancolía de filósofa errante
o el hambre de justicia con el que despertabas
No me interesa saber si aun
besas los amaneceres
o buscas las estrellas con la luna
A lo que sí le soy fiel
es a la curvatura de tus senos
al prominente pezón
que dejaba notarse con cualquier blusa
No cambio tus nalgas redondas
siempre al compás
de tus pasos con tacón
Sigue sin importarme
esa frescura intelectual
que esculpía juicios
entintados en cartas
Idolatro tu sexo con vello o sin él
tus labios asimétricos
asomándose descaradamente
llamándome a besarlos
Nada me sigue interesando más
que tu aroma a sexo
después de penetrarte
hasta el amanecer
ni esa vaga idea que tenías sobre la libertad
o esa melancolía de filósofa errante
o el hambre de justicia con el que despertabas
No me interesa saber si aun
besas los amaneceres
o buscas las estrellas con la luna
A lo que sí le soy fiel
es a la curvatura de tus senos
al prominente pezón
que dejaba notarse con cualquier blusa
No cambio tus nalgas redondas
siempre al compás
de tus pasos con tacón
Sigue sin importarme
esa frescura intelectual
que esculpía juicios
entintados en cartas
Idolatro tu sexo con vello o sin él
tus labios asimétricos
asomándose descaradamente
llamándome a besarlos
Nada me sigue interesando más
que tu aroma a sexo
después de penetrarte
hasta el amanecer
febrero 06, 2008
Junto al mar
Escrito en el 2002
A una octava de la orilla estoy
El mar dice tu nombre
Las olas necias e incansables
insisten en borrar mis pasos
Los tonos azules de este mar se confunden
igual que tus palabras en mi memoria
Si me volviera gota en este instante
pediría recorrer tu cuerpo
No sé si te extraño o te recuerdo
si te dibujo o te imagino
El sol muere en el horizonte
y aún te siento respirar
Un delfín ha venido a preguntarme
si aún me escuchas o me olvidaste
El día muere como muere tu recuerdo
y aún sigo en la orilla, junto al mar
diciembre 14, 2007
Un año mas... sin ti...
Ya viene Navidad, lo unico bueno de la Navidad es la comida, diversos platillos deliciosos para atragantarse. Además el frío de temporada, siempre me ha gustado el frío decembrino en el DF. Una Navidad más. Tambien se acerca el fin de año, un nuevo año por recibir. El 2007 en realidad no fue un buen año del todo, lo único rescatable es que entré al doctorado. En fin, como siempre he dicho, en un año nunca pasa lo que queremos que pase, siempre quedan cosas por hacer y quedan cosas por pasar. El año pasado lo despedí con un escrito de Bukowski, esta vez lo hago con la rola de Oscar Chávez: Un año más sin ti. No la transcribiré, lo(a)s que la conocen sabrán de que hablo. Será la última vez que dedique esa rolita, el 2008 debe empezar con cosas nuevas, lo viejo y lo que ha dejado de ser útil hay que tirarlo. Nos vemos, Felíz Navidad y Felíz Año Nuevo!
noviembre 29, 2007
Mensaje para Alicia
Escrito en 2006
Trataba de concentrarme en mi trabajo, pero como es costumbre a eso de las seis de la tarde es imposible hacerlo, es como si mis ojos se negaran a ver el archivo de excel en frente de mi, se volteaban, miraban la ventana, el cielo, los árboles, las nubes, las gotas sobre el aire que caen y se estrellan en el suelo. Me levanto y me estiro para tratar de quitarme esta güeva que me da cuando llueve por la tarde. Mientras invento pretextos para safarme un rato de mi trabajo entro a la red para revisar mi correo, nada, vacío, parece que por las tardes nadie me escribe, a todo mundo se le ocurre escribirme durante la noche, pues cuando reviso mi correo por la mañana siempre tengo bastates para omitir sin leer, sexo, chat, autos, shooping, fotografía, ese mafioso sistema virtual que accedee a nuestras cuentas para mandar basura mientras nosotros dormimos, o leemo, o cojemos, o vemos TV o simplemente nos quedamos observando las telarañas en las esquinas de la habitación. En fin, cuando estaba dispuesto a cerrar la ventana de mi correo electrónico leí un link: Alicia Cano, obsenidades, palabrería, etc., etc., algo me llamó la atención, así que entré a la página a la que me llevó el link, lo primero que observé fue una foto de una linda niña, ajá, bueno, nada nuevo, la red está llena de niñas lindas, unas mas otras menos, pero lindas la fin y al cabo, bajo su foto había un pequeño texto... sopas!! ¿ella escribe así? ¿ella escribió eso?, de inmediato abrí los demás textos de su autoría, todos y cada uno de ellos me gustaron, un estilo y una forma de ver la vida muy parecida a la mía fue lo que me cautivó, desafortunadamente no pude accesar a su blog, así que escribo este correo para recibir alguna respuesta sobre dicha página o sobre la autora para que así pueda pasar las tardes complacido leyendo historias bizarras, prohibidas, obsenas o simplemente anecdóticas pero con un muy buen estilo de describir las situaciones.
septiembre 20, 2007
Quince pulquero
El Chícharo me invitó a su cumpleaños el 15 de septiembre, a pesar de ser mi mejor amigo solo he estado en dos ocasiones con él en tan dichosa fecha, este pasado quince y otro que recuerdo muy vagamente. Me parece que fue hace unos 8 o 9 años, en fin. El clima fue perfecto, frío y con lluvia, de esos fríos que hacen que el cuerpo se te entuma nomás por estar sentado y cuando sales a la calle el viento te palidece las mejillas. Me gusta Huixquilucan en otoño y en invierno. Como en todos los cumpleaños hubo regalos, yo le llevé una playera con un dibujito que describía lo sucedido en 1968, la matanza de Tlatelolco y los Juegos Olímpicos. Su esposa hizo pozole, repetí plato, pastel y por supuesto chupe, y pa’ no desentonar con la fecha fue pulque, un garrafón de esos de 20 litros lleno de pulque!. Nunca había tomado tanto pulque en la vida y espero que no sea la última vez. La noche y la embriaguez nos empujó a descansar temprano, la hora no la sé, perdí la noción del tiempo.
agosto 08, 2007
Mientras pienso en ti
Silencio mientras pienso en ti,
las sombras se desvanecen detrás de mis recuerdos,
la oscuridad me consuela.
Vuelves a mí con los sonidos de la luna
que se escucha igual que tú,
blanca, tierna, triste,
por momentos calla y siento frío.
Cierro los ojos para recuperarte
pero es en vano,
tu imagen se deshace en el viento que ha cesado,
en el color que no está
y sólo mis manos te recuerdan.
Es enloquecedora esta soledad sin ti,
como si desde el infierno
las llamas me tocaran sin poder salir
y ponerme a salvo en tu cabello
que olvidaste entre mis ropas
y tu perfume que se evapora de mi piel.
Conservo tu mirada encerrada en la mía
que guardé en un rincón del corazón
y me despierta cada vez que late
para poder ver lo que siento por ti.
Lo que olvidé son tus besos,
no pude guardar ninguno
pues me los bebí en el instante
porque los besos no se guardan
se disfrutan al momento y yo los disfruté todos.
La noche aún no acaba
y sigo sólo y en silencio
mientras pienso en ti.
las sombras se desvanecen detrás de mis recuerdos,
la oscuridad me consuela.
Vuelves a mí con los sonidos de la luna
que se escucha igual que tú,
blanca, tierna, triste,
por momentos calla y siento frío.
Cierro los ojos para recuperarte
pero es en vano,
tu imagen se deshace en el viento que ha cesado,
en el color que no está
y sólo mis manos te recuerdan.
Es enloquecedora esta soledad sin ti,
como si desde el infierno
las llamas me tocaran sin poder salir
y ponerme a salvo en tu cabello
que olvidaste entre mis ropas
y tu perfume que se evapora de mi piel.
Conservo tu mirada encerrada en la mía
que guardé en un rincón del corazón
y me despierta cada vez que late
para poder ver lo que siento por ti.
Lo que olvidé son tus besos,
no pude guardar ninguno
pues me los bebí en el instante
porque los besos no se guardan
se disfrutan al momento y yo los disfruté todos.
La noche aún no acaba
y sigo sólo y en silencio
mientras pienso en ti.
julio 31, 2007
Señales

Yo no sé si creo en las señales, es más, no sé si existen las señales. Tal vez, tomamos cualquier cosa como pretexto para decir que es una señal. Me gustaría que las señales fueran como las que tenía Juan Matus (Don Juan), mas bien, quisiera que el viento, el árbol, el conejo, el águlia, me puideran decir de esa misma forma que están de acuerdo conmigo, para tener más certeza, sólo por si las moscas. De todas maneras le haré caso a la última señal, está dicidido. Espero que este pretexto sea bueno.
"El mundo está hecho de pavor y maravilla"
enero 16, 2007
Ha pasado su tiempo
de las cosas que mi vida pasó,
que si he hecho lo correcto
o ha sido un error, todo un error.
A vece me siento inquieto de solo pensar
que todos los recuerdos de ayer me son mas gratos, me llenan mas.
Y no, no pienso volver la vista hacia atrás
todo lo que se fue ya no volverá.
He ganado y he perdido pero siempre hice lo que pensé,
he marcado mi destino una y otra vez.
A veces sueño despierto e intento volver
a sentir como sentí, descubrir todo como hice ayer.
Y no, no pienso volver la vista hacia atrás
todo lo que se fue ya no volverá.
Es pasado y por eso muerto está.
Nunca más volverá.
WarCry
diciembre 29, 2006
Otro fin de año
Otro fin de año, aire seco, noche dulce. Los recuerdos me bombardean, las hojas, las nubes, los cigarrillos, la cerveza. Los caminos se hacen cortos, otros se distorcionan y deseo olvidar los que aprendí, aquel que lleva a tu casa, el mas largo, el mas triste. Otro fin de año, menos gente conmigo, ya no es como antes, los mismos deseos, las mismas penas. Los días pasan indiferentemente, sin el menor remordimiento, como siempre lo han hecho solo que ahora lo noto mas. Otro fin de año, mas libros que se quedaron en la cola de espera para ser leídos, mas cartas que no envié, deseos que no se realizaron, mas miradas que no llegaron al beso, mas besos que no culminaron en amor. Mas recuerdos, los mismos recuerdos. Otro fin de año, la balanza está equilibrada, muchas cosas buenas pero también muchas cosas malas. Sólo quiero despedir este año con un escrito de Bukowski...
Acto creativo
Por el huevo roto en el suelo
Por el 5 de julio
Por el pez en la pecera
Por el viejo de la habitación nº 9
Por el gato sobre el muro
Por ti mismo
No por la fama
Ni por el dinero
Tienes que seguir luchando
Cuanto te haces viejo
Disminuye el atractivo
Es más fácil cuando se es joven
Cualquiera puede alcanzar
Las alturas alguna que otra vez
La clave consiste en
Resistir
Cualquier cosa que sirva
Para que
Esta vida siga bailando
Frente a Doña Muerte.
Acto creativo
Por el huevo roto en el suelo
Por el 5 de julio
Por el pez en la pecera
Por el viejo de la habitación nº 9
Por el gato sobre el muro
Por ti mismo
No por la fama
Ni por el dinero
Tienes que seguir luchando
Cuanto te haces viejo
Disminuye el atractivo
Es más fácil cuando se es joven
Cualquiera puede alcanzar
Las alturas alguna que otra vez
La clave consiste en
Resistir
Cualquier cosa que sirva
Para que
Esta vida siga bailando
Frente a Doña Muerte.
noviembre 08, 2006
Amy Lee
octubre 27, 2006
Chicas Corona
octubre 23, 2006
La ansiedad de Juan
El mar estaba calmado, las olas se movían como si les costara mucho esfuerzo levantar su cresta para después azotarse en la arena de la playa, no había viento, las gaviotas deambulaban bajo el sol de medio día, el calor se hacía cada vez más insoportable que hasta los cormoranes se sumergían en el agua simplemente para refrescarse. A las orillas de este mar calmado se asentaba un pequeño pueblo de pescadores en el que la vida pasaba sin ninguna relevancia, era un pueblo pequeño, todas las personas que en él vivían se conocían, los hombres se dedicaban principalmente a la pesca, las mujeres dedicaban su vida y tiempo a los hijos y a las labores del hogar. En una pequeña casa junto al faro vivía don Julián y su esposa Delia, tenían cuatro hijos, el mayor se llamaba igual que el padre y a sus quince años ayudaba a su papá con las artes de la pesca, claro, solo los fines de semana pues en días hábiles iba a la escuela al igual que sus tres hermanos restantes, José de trece años, Ana de 12 y Juan de 10. Todo transcurría normalmente en la vida de esta familia hasta que un día en épocas de nortes una tormenta trajo las aguas de este pueblo un pequeño barco que provenía de tierras mas al sur, lo tripulaban solamente cinco personas que de emergencia anclaron la embarcación durante la tormenta y se dirigieron a tierra firme en un bote, llegaron a la casa que estaba a un costado del faro, don Julián los recibió ofreciéndoles sopa caliente y mantas para el frío, los marineros se quedaron dos días con aquella familia esperando que pasara la tormenta, al tercer día zarparon rumbo al norte. Juan lo recuerda bien pues Gonzalo, el capitán le había platicado sobre las sirenas, aquellos seres que habitaban en el mar. Desde ese entonces Juan observaba con mas detenimiento el pedazo de mar que alcanzaban a ver sus ojos esperando algún día ver a las famosas sirenas, acompañaba a su padre los días de pesca, pasaron los días y con ellos también los años y Juan cumplió 13, había terminado ya la primaria al igual que todos sus hermanos y Julián se había ido del pueblo para continuar con sus estudios pues su comunidad era tan pequeña que no había enseñanza secundaria, Ana ayudaba en las labores de la casa, aprendía a cocinar, a planchar, a bordar, a tocar los aguacates del pequeño huerto para saber si ya estaban maduros, a calcular la hora del día sin consultar el reloj, a criar pollos y cerdos. Un día llegó al pueblo una maestra proveniente de la capital, llegó a la escuela solo como sustituta temporal del maestro de español que se había enfermado de gravedad. Luisa, la nueva maestra era una mujer joven, con cabellos rebeldes color castaño, mirada pícara y boca delgada, cuerpo esbelto y bien delineado, no se le notaban sus 32 años, una mujer sin duda alguna muy experimentada, había estudiado filosofía y letras en la universidad, viajó por Centroamérica solo para conocer los lugares en los que una lucha armada a favor del pueblo había tomado lugar, soñaba con algún día ir a cuba y enamorarse ahí de algún pescador amante de la literatura, pero para realizar su sueño debía primero trabajar y por eso aceptó ir en reemplazo temporal a aquel pueblo. Juan y Luisa se conocieron una tarde en el muelle cuado Juan leía aquel libro que le había regalado un marinero hace ya algún tiempo, libro que ya se sabía de memoria debido a que era el único que poseía, cuando Luisa lo encontró tan metido y desconcertado en tratar de encontrar respuestas viendo su reflejo en el agua le llamó la atención el interés de Juan por esos temas. Luisa se presentó y se sentó junto a él, platicaron varias horas de libros que hablaban de sirenas, poetas que dan su vida por la persona amada, científicos importantes, historias revolucionarias y leyendas. Cada domingo por la tarde se sentaban en el muelle y Luisa le leía algunos libros que ella poseía, llegó el tiempo en que ella se tuvo que marchar, pues el profesor titular se había ya recuperado, Juan se sintió de nuevo solo, con nadie en el pueblo podía compartir su entusiasmo por las letras, nadie podía saber lo que él había aprendido cada domingo con Luisa, había veces que deseaba tomar la lancha de su padre y marcharse por mar hacia los lugares de los que Luisa le había hablado. El destino de Juan día a día se iba formando, acompañando a su padre todos los días a pescar el destino iba decidiendo el oficio de Juan por el resto de su vida y Juan irremediablemente lo había aceptado. Así pasó un año hasta que por casualidad encontró en el mar una botella flotando, la alcanzó y vio que dentro de ella había una carta, al quitar el corcho y sacar la carta leyó que las líneas estaban dedicadas a una mujer, alguien le escribía a su amor, Juan pensó que se perdía de todo lo que quería saber y conocer a cerca del mundo, de nuevo comenzó a sentir esas ansias de irse y vivir a otros lugares y tener otras experiencias. Por la noche no podía dormir, solo pensaba en la carta, en lo desconocido del otro lado del mar. Se levantó y salió silenciosamente de su casa, la luna estaba casi llena, se dirigió a la playa, se llenó los bolsillos de piedras para ahogarse y no regresar jamás y caminó mar a dentro. Imaginaba que estaría lleno de ahogados, y voces, y sirenas de cabellos enloquecidos y jóvenes suicidas con poemas en las manos. Pero sólo encontró oscuridad, soledad eterna y silencio.
octubre 10, 2006
Domingo
Es cierto, los domingos son los peores días de la semana. Son tristes, aburridos y locos. Tienen esa maña de llenar todo de pereza y melancolía, de ser más largos que cualquier otro día, de aplastarte las sienes con los colores del atardecer. Ocasionalmente salgo a Wal-Mart o a algún centro comercial nomás a babosear porque nunca traigo dinero. Una vez me quedé horas viendo compus, nomás apretando los botones, abriendo y cerrando programas hasta que el encargado sutilmente me corrió. También me he quedado sentado en los pasillos observando niñas, es tan agradable ver mujeres bonitas y mejor aún si están buenas, otras veces me meto al Mix up a escuchar discos, sería bueno que te den un asiento cuando te la pasas escuchando discos porque cuando te pasas mas de una hora parado sin caminar los pies te comienzan a doler insoportablemente. Me gusta cuando a alguna encargada bonita le hago perder el tiempo buscando discos que yo me invento.
Aburrición, acostado, TV. Debería salir al cine por lo menos, buscaría una película digna de un domingo, de esas películas tontas en las que no necesitas saber historia general para entenderle. No me da pena ir solo al cine, lo malo es que no tengo dinero.
Los domingos nunca los planeo, he pasado domingos todo el día metido en la cama, viento programas de TV o películas y sólo me levanto de la cama para satisfacer mis necesidades mas básicas: comer e ir al baño. En short, pijama o en puros calzones. Quedarme horas frente al televisor o leyendo algún libro, solamente observar de cuando en cuando por la ventana cómo va cambiando el día. Dormir a ratos, ora ver TV, ora leer, otra vez dormir. Apagar el celular y no abrir la puerta a nadie, aislarme del mundo, quedarme solo conmigo. Inventarme un mundo. Morirme un rato. Encerrarme en mi esquizofrenia con pizcas de paranoia adornada con depresión. Solo imaginario, no creo estar tan loco para tener todo eso, no podría pagar el psiquiatra.
La tarde ya llegó, ahora que procede?. Matar cucarachas… esas salen por las noches. Podría salir a ver a los cuates del barrio, pero eso implicaría levantarme de mi cama y salir, chiflar y esperar a que alguien aparezca con la probabilidad de que no salga nadie y me que de yo solo sentado en la esquina, oliendo los perros calientes que venden cruzando la calle y ya dije que no tengo dinero para cenar en la calle.
Bueno, ya va a oscurecer, es muy triste, los colores se vuelven pálidos y en el cielo aparecen naranjas y rojos agonizando. Perros olisqueando otros perros. Vacío. Hace calor. De un momento a otro me quedaré dormido, los párpados se me cierran de repente. Mañana volveré a abrirlos.
Aburrición, acostado, TV. Debería salir al cine por lo menos, buscaría una película digna de un domingo, de esas películas tontas en las que no necesitas saber historia general para entenderle. No me da pena ir solo al cine, lo malo es que no tengo dinero.
Los domingos nunca los planeo, he pasado domingos todo el día metido en la cama, viento programas de TV o películas y sólo me levanto de la cama para satisfacer mis necesidades mas básicas: comer e ir al baño. En short, pijama o en puros calzones. Quedarme horas frente al televisor o leyendo algún libro, solamente observar de cuando en cuando por la ventana cómo va cambiando el día. Dormir a ratos, ora ver TV, ora leer, otra vez dormir. Apagar el celular y no abrir la puerta a nadie, aislarme del mundo, quedarme solo conmigo. Inventarme un mundo. Morirme un rato. Encerrarme en mi esquizofrenia con pizcas de paranoia adornada con depresión. Solo imaginario, no creo estar tan loco para tener todo eso, no podría pagar el psiquiatra.
La tarde ya llegó, ahora que procede?. Matar cucarachas… esas salen por las noches. Podría salir a ver a los cuates del barrio, pero eso implicaría levantarme de mi cama y salir, chiflar y esperar a que alguien aparezca con la probabilidad de que no salga nadie y me que de yo solo sentado en la esquina, oliendo los perros calientes que venden cruzando la calle y ya dije que no tengo dinero para cenar en la calle.
Bueno, ya va a oscurecer, es muy triste, los colores se vuelven pálidos y en el cielo aparecen naranjas y rojos agonizando. Perros olisqueando otros perros. Vacío. Hace calor. De un momento a otro me quedaré dormido, los párpados se me cierran de repente. Mañana volveré a abrirlos.
julio 14, 2006
AQUEL DÍA
Bajo un sol que está perdiendo la batalla que día a día soporta contra el inclemente tempo me pierdo entre la gente que va y viene, nadie me dirige una mirada, solamente camino en busca de otra. Después de unos minutos la encuentro, esa mirada que me fascina, dulce, fría pero a la vez tierna y distante. Me acerco y digo “Hola“, ella responde sin ninguna ambigüedad, la luz del día se opaca y decido llevarla a un bar. Entre cerveza y cerveza encuentro su signo, su cumpleaños y su nombre, entre cerveza y cerveza evito enamorarme pero es inevitable. Entre cerveza y cerveza la invito a verla otra vez. Al día siguiente la veo arreglada, única, hermosamente bella, insustituible, yo me limito a admirarla y las palabras sobran para describir aquella linda figura. Yo en pantalones de mezclilla Levi’s y una playera oscura aguardo el momento de decirle lo hermosa que se mira, pero nunca encuentro el momento, solo me limito a mirar. Después ella me da la pauta, se acerca y me elige, yo no sé que hacer, no sé que decir. Pasa el tiempo y los whiskys también, entre trago y trago nuestros pies se confunden hasta llegar a un momento en que nos entendemos y decidimos dejar la fiesta, dejar las máscaras e irnos hacia donde el viento diga nuestros nombres, la llevo y elijo un lugar secreto ante nuestros ojos, la luna es testigo de aquellos momentos, la arena es cómplice de nuestros cuerpos, de repente sin ningún presagio nuestras bocas se encuentran, nuestros labios se buscan y se funden en un beso salado pero a la vez romántico y seductor. No sé que pensar, nos damos un tiempo y decidimos irnos, pero ella me llama, su mirada busca algo más y sus palabras no dejan lugar a dudas. Cuando llegamos a mi casa la luna ya estaba bajo la ciudad, nos fundimos en varios besos y mientras nuestros cuerpos llegaban al máximo nuestras mentes soñaban con algo mejor… terminada la noche entre quejidos y arrumacos, vuelve el silencio, la oscuridad.
Cada día era lo mismo, entre las nubes y las cervezas buscaba algo, entre aquella mirada y el humo, buscaba caricias que dejaran ver entre miradas alguna señal, indiferente, pero a la vez necesaria de aquellos arrumacos. Nunca lo pude descifrar, esos enormes ojos ocultaban misteriosamente un pasado, un delirio, una ansiedad. Probablemente estuve inmerso en ellos, probablemente fueron insuficientes esas noches de necesidad. Ahora solo queda el viento que trae tu aroma en aquellas noches frías en que la luna falta… y también tú.
Cada día era lo mismo, entre las nubes y las cervezas buscaba algo, entre aquella mirada y el humo, buscaba caricias que dejaran ver entre miradas alguna señal, indiferente, pero a la vez necesaria de aquellos arrumacos. Nunca lo pude descifrar, esos enormes ojos ocultaban misteriosamente un pasado, un delirio, una ansiedad. Probablemente estuve inmerso en ellos, probablemente fueron insuficientes esas noches de necesidad. Ahora solo queda el viento que trae tu aroma en aquellas noches frías en que la luna falta… y también tú.
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